Publicado el por en Ambiente, Judicial.

Un grupo de leones colombianos que fueron privados de su libertad y obligados a trabajar en circos, en los que aprendieron las mañas propias del sistema carcelario colombiano, viajaron a África a reencontrarse con sus orígenes.

Sin embargo, la iniciativa altruista trajo serios problemas que han afectado la imagen de Colombia en el exterior, puesto que una vez liberados en la sabana del Serengueti , los felinos colombianos atracaron a varias manadas de sus congéneres africanos, despojándolos de sobras de impalas, búfalos y cebras, cazados con tanto esfuerzo.

“No se trata de una guerra natural por la comida, pues bien se sabe que los leones colombianos son vegetarianos, toda vez que los cirqueros los acostumbraron a comer mazamorra chiquita y las verduras sobrantes de las plazas de mercado. Estos leones compatriotas, roban de malos, solo por hacer el daño.”  Manifestó Vladimir Ruge, etólogo del Zoológico de Pereira.

Las autoridades  de la República Unida de Tanzania comunicaron su indignación, advirtiendo que los leones colombianos serán deportados cuando los logren atrapar.

Ruge, el especialista colombiano, concluyó: “será fácil identificarlos, pues además de tener señales particulares propias del maltrato y la desnutrición, no andan en manada sino en gavilla.”

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