Publicado el por en Bogotá.

Luego de más de un año de trabajo, el equipo interdisciplinario conformado por destacados profesores de las facultades de física, ingeniería y matemáticas de las Universidades Andes y Nacional además de un sacerdote y un reconocido síquico, entregó el informe final del estudio que buscaba establecer la relación entre la práctica cada vez más común por parte de los usuarios de Transmilenio de trancar las puertas de las estaciones y el tiempo de espera del articulado.

“Fue un duro reto. Una emocionante aventura para todos, con meses de duro trabajo, con el mayor rigor”, afirmó, de entrada, el profesor Elías Bustos, director de esta especie de comisión de sabios, en rueda de prensa esta tarde en las instalaciones de Transmilenio.

“Mantuvimos los más altos estándares del método científico, contemplamos todas hipótesis, jugamos con todas la variables, no le hicimos el feo a ningún factor. Y hoy, con la satisfacción del deber cumplido, podemos decirle a la ciudadanía que no, que definitivamente no existe relación alguna con el acto trancar la puerta de las estaciones y la disminución del tiempo de espera del bus”, concluyó.

Este mismo grupo hace dos años fue el que estableció, de manera también concluyente, que oprimir varias veces el botó que llama el ascensor no logra que este llegue más rápido.

Por último, Bustos anunció que debía subir a la oficina del gerente a firmar el contrato del siguiente reto: comprobar, como todas las evidencias así lo sugieren, que el tamaño del pene en los hombres determina patrones de comportamiento en el sistema.

Comentarios

Comentarios