Publicado el por en Paranormal, Política.

 Según versiones de lugareños del barrio La Estrella, en el municipio de Ambalema, Tolima, el pasado domingo 6 de septiembre se presentó un hecho al que aún no se le encuentra explicación lógica: Jairo Parra, Pastor bendecido del Mira y candidato a la alcaldía del municipio, llegó ese día a la plaza principal para impartir su mensaje de fe, humildad, esperanza, y 5.000 volantes con su foto y la foto de su líder Alexandra Moreno Piraquive, cuyo eslogan rezaba (nunca mejor dicho): “NUESTRO LEMA SERÁ MIRAR POR AMBALEMA”.

Dentro de lo planeado estaba distribuir, al final de la jornada, platos de lechona  y tamales  entre los asistentes; sin embargo, cuando ya se disponía  todo para la repartición, uno de los asistentes de Parra advirtió que solo habían traído dos cojines de lechona y doce tamales, de modo que alarmado se lo comunicó a su jefe. Sin preocuparse, Parra  dijo a todos quese sentaran en grupos de cien y de cincuenta. Fue hasta donde estaban  los dos cojines  y los doce  tamales, tomó un volante con la foto de su lideresa Piraquive,  la elevó y pronunció las siguientes palabras:

“Con el Mira sí se puede”

Luego de decir esto,  ordenó a sus asistentes que distribuyeran todo entre las personas. Los que comieron fueron cinco mil hombres, pero sin contar a las mujeres ni a los niños. Cuando todos quedaron saciados, Parra ordenó: “Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada” y se juntaron doce canastas de sobras que sirvieron para alimentar a 45 perritos.

“Fue algo asombroso, al principio yo juraría que vi muy poquita comida, y ninguna lechona completa. Pero luego de la oración del pastor se veían  cabezas tostadas de marrano pasando por todos lados, niños masticando orejas chicharronudas, arepitas y hojas de tamal en el suelo, cajas de icopor, gente feliz sacándose pedazos de marrano de los dientes con los volantes… Y  todo  el pueblo oliendo a lechona y a tamal recién calentado ¡Por mi parte, tiene mi voto!”, nos dijo Hidelfonso  Medina, habitante de Ambalema.

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