Publicado el por en Internacional.

La vigésimo octava cumbre anual de repúblicas en situación de gobierno fuera de cauces, más conocidas como “Bananeras” dejó un hecho histórico.

Se trata del reconocimiento oficial por parte de dicha organización internacional del “cumplimiento pleno” de todos los requisitos para su ingreso como miembro pleno nada menos que de Estados Unidos, país que por décadas fue el ‘coco’ de dicho ente.

“Los muros que separan las ramas del poder muestran señales cada vez más convincentes de irreversibles fallas estructurales, los ataques del presidente a la prensa independiente ocurren a un promedio que supera incluso a Venezuela, el índice de concentración de insultos en la retórica del mandatario ya está por encima de Filipinas y siete de cada diez funcionarios de la Casa Blanca han afirmado no dudar de la existencia de una conspiración en su contra orquestada por reptilianos. Como pueden ver, sobran los argumentos para abrirles las puertas”; afirmó su secretario general, el venezolano Stalin Contreras.

Y es que aunque esta nación durante muchos años promovió  institucionales de este tipo y apoyó la creación y garantizó la permanencia de gobernantes de corte bananero en muchos de estos países, muy pocos se alcanzaron a imaginar que fuera a ser víctima de su propio invento con la llegada a la casa blanca de Donald Trump.

La buena noticia para Colombia es que el gasto astronómico del actual gobierno en publicidad oficial además de las continuas apariciones públicas de Juan Manuel Santos con la camiseta de la selección Colombia pusieron al país en la lista de candidatos a ingresar a este selecto club. La admisión o no del país se decidirá en la cumbre de 2018.

 

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