Publicado el por en Ambiente, Salud y bienestar, Tendencias.

El primer día del esperado encuentro que busca acuerdos para detener el peligroso avance del calentamiento global le dejó una importante noticia a Colombia: el compromiso del presidente, Juan Manuel Santos, del desmonte gradual del plato típico conocido como “Bandeja paisa”.

La razón, el primer lugar que ocupa en el escalafón que cada estado presentó de las comidas que más emisiones de gases con alto contenido de gases metano, etano y butano producen. Este compromiso libera al estado colombiano de otros que tendrían un impacto más fuerte sobre el crecimiento económico ya que así se cumple, y con creces, la cuota de reducción de emisión de gases de efecto invernadero que le corresponderá a cada nación.

El proceso será gradual: de aquí al 2017 solo se podrá ofrecer en restaurantes los miércoles y los viernes. Luego, hasta el 2019 solo los viernes y, posteriormente, hasta el 2021 solo en días de amor y amistad. Para este año se tiene prevista su supresión definitiva. El primer paso será la eliminación inmediata a partir de enero del huevo y su cambio por una porción de remolacha.

“Sé que es una noticia difícil de dar y asumo el costo político de ello, pero invito a los colombianos y, en particular, al pueblo antioqueño, al que quiero tanto, en fijarse no en la pérdida, sino en la ganancia. Ver el vaso medio lleno y no medio vacío como dice mi maestro, Jorge Duque Linares. Y es que gracias a este sacrificio, porque todos tendremos que hacer sacrificios para dejarle un planeta habitable a las próximas generaciones, vamos a contribuir de una manera significativa al objetivo de que el mundo no aumente su temperatura en los próximos siglos y Colombia pueda seguir siendo el paraíso que es hoy, ¿ya vieron Magia salvaje? Una machera, ¿no?”; declaró Santos en rueda de prensa celebrada en la sede de la embajada.

El mandatario explicó que de esta manera también se está contribuyendo al posconflicto. “En dos sentidos: uno, porque queremos que este plato sea sustituido por otros más saludables y causantes de menos emisiones como ensaladas de salmón con palmitos y queso feta. La idea es que los palmitos, así como los zoocriaderos de salmón y de cabras para el queso estén a cargo de excombatientes; que Timochenko pueda, por fin, pescar de noche, así sea salmones en su estanque. El segundo, porque un estudio del Ministerio de Trabajo nos demostró que el 85%, óigase bien, el 85% de los conflictos que deterioran el clima laboral en las empresas se producen los viernes por la tarde por culpa de estos molestos olores”.

Por último aseguró que la decisión es una excelente noticia para el sistema de salud, dado que los casos tanto de indigestión como de enfermedades crónicas resultado del consumo habitual de este plato considerado “satánico” por movimientos veganos le cuestan anualmente a este cerca de 4.300 millones de pesos.

La noticia fue recibida con entusiasmo por parte del gremio que reúne a las empresas de acueducto del país que los viernes suelen disponer de planes de contingencia para que las evacuaciones pantagrúelicas consecuencia de dicho plato no hagan colapsar las redes de alcantarillado.

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