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Durante tres años los hinchas de Millonarios estuvieron engañados con uno de los episodios que sucedió durante la celebración de la estrella 14 de su equipo. El 16 de diciembre de 2012, día en que el onceno embajador se coronó campeón del fútbol colombiano, hubo un hecho que eclipsó la conquista deportiva del equipo. Al momento de la premiación, y cuando le fue entregado el trofeo a los capitanes y directivos del equipo, una mano que quiso agarrar la copa terminó tocando otra copa, la del sostén de la exministra Noemí Sanín.

Para la época de los hechos, Noemí hacía parte de la junta directiva del equipo, una gestión que fue recordada  por haber conseguido que Millonarios jugara con el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Tras la derrota 8 – 0 a manos del equipo merengue, los embajadores pudieron limpiar su imagen ganando el título colombiano, razón por la cual la excanciller terminó en la tarima, abrazando el trofeo.

Fue justo en el momento en que los jugadores se arremolinaron para levantar el trofeo cuando se ve una mano tocando el seno de la excandidata presidencial. Desde ese día se señaló como responsable de aquella ‘tocata’ a uno de los capitanes del equipo, el mediocampista Rafael Robayo, todo porque en la imagen de la transmisión oficial se veía detrás de la víctima.

Sin embargo, tres años después, los señalamientos hacia el futbolista quedaron desvirtuados. Luego del escándalo en el que se ha visto envuelto el defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, por presunto acoso sexual a su exsecretaria privada, salieron a la luz pública selfis, videos y conversaciones de chat  que dan cuenta que la mano que tocó el busto de Noemí no era la de Robayo sino que se trataba de la de Jorge Armando Otálora.

Su presencia en El Campín obedecía, primero, a su condición de Defensor del Pueblo, pero también a que es integrante de la Comisión Arbitral de la Dimayor, cargo que aún ocupa. Varios funcionarios de El Campín recuerdan que un señor de baja estatura se valió de un carné de la Defensoría del Pueblo para bajar de la tribuna a la gramilla para estar cerca de los jugadores.

Otálora, además, es un reconocido hincha de Millonarios que no se pierde un solo partido de su equipo. Es común verlo en el estadio. Siempre solo. En principio se pensó que su presencia en la tarima esa noche se debía a su deseo de satisfacer el anhelo de acariciar un trofeo tras 24 años de la última conquista de los azules. Pero no. Al parecer sus intenciones eran otras.

Mayer Candelo, capitán de Millonarios en aquella consecución, ha decidido romper su silencio, y es uno de los testigos en contra del Defensor.  “Para nadie es un secreto que estaba llegando al final de mi carrera, y no me atreví a contar por miedo a las represalias. Como el señor Defensor del Pueblo era presidente de la Comisión Arbitral, no me arriesgue a que me pusieran sanciones disciplinarias que me marginaran de la cancha, o a que me fueran a imponer multas si llegaba a celebrar un gol quitándome la camiseta”.

Candelo ha decidido dar su testimonio luego de haber terminado su contrato con Millonarios. Ahora pertenece al plantel de Cortulua. Por eso, con la sudadera del equipo corazón del Valle, pide de corazón a la opinión pública debe resarcir a su excompañero y amigo Rafael Robayo, pues considera que desde ese episodio, el futbolista bogotano no ha podido recuperar el nivel que alguna vez lo llevó a la Selección Colombia. “Han sido años muy duros. Cada que una amiga cumple años me pide, respetuosamente, que le de la mano para felicitarla”.

Se conoció que Millonarios analiza estos nuevos videos y estudia quitarle el carné de ingreso a El Campín al defensor Jorge Armando Otálora. En un escueto comunicado, el equipo albiazul dice que “no podemos tolerar estos actos de acoso a quien ha sido una de las más destacadas dirigentes de nuestra Institución”.

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